Como me fue bien con la excursión del anterior viernes, este último quise repetir; esta vez me acompañaba mi compañero de curro.
La excursión tenía que ser a las mezquitas y al barrio copto. Y digo "tenía", porque, igual que el anterior guía era un tipo la mar de majo, este era un cara dura y más que llevarnos a ver las mezquitas nos fue a llevar a sus colegas de las tiendas para que comprásemos.
Desde luego mi compi (Mr. B.) y yo no valdríamos para jugar al mus porque (aparte de que no sé), dicen que los compañeros de mus se entienden con la mirada. No era nuestro caso. Cada vez que el guía nos preguntaba si queríamos ir a algún sitio (perfumes, papiros, joyería, ...) Mr. B. echaba la cabeza para atrás, entornaba los ojos, me miraba de reojo como Pedro Navaja ("de medio lao"), y me preguntaba: "¿tú quieres ir?"
No sé si será por mi ascendencia gallega o por mi contra parte, el caso es que contestaba "me da igual..." (en honor al Sr. Pérez) "¿y tú?"
Así que acabábamos en los sitios donde el guía se llevaba la comisión y nos dábamos cuenta de que en realidad no queríamos comprar nada. Yo tenía claro que sólo quería ir a ver camisetas (y allí sí compré algo), pero Mr. B se llevó camisetas, zapatos, perfumes,... Lo más gracioso fue cuando dijo que quería ir a ver papiros para comprar un "juicio final" o "juicio de osiris". Un papiro basado en el libro de los muertos que está muy chulo, con toda su iconografía y bastante grande (y un poco caro); pero claro, como es artesanal, depende de quien y cómo te lo dibujen. El caso es que cuando el guía le dijo a los de la tienda lo que venía buscando a los otros se les pusieron los ojos como platos y estuvieron dándonos la brasa. Pero la verdad es que el dibujo no valía mucho.
Total que entre una cosa y otra, al final la mitad de la excursión se fue entre ir y venir y ver las tiendas de los colegas del guía.
Al final vimos dos mezquitas, la de Mohammed Ali (que no tiene que ver con Cassius Clay, sino otro más antiguo pero que también repartía a diestro y siniestro), del siglo XIX y la de Ibn Tulun, del siglo XIII (sobre otra del siglo IX). Nos estuvo hablando del corán, de la liturgia, de las abluciones; pero a nivel artístico-arquitectónico no nos contó nada. Eso por la mañana (aparte de las tiendas). Después nos llevó a comer (a otro colega suyo) y por la tarde en el barrio copto pretendía que hiciésemos la visita corriendo (de hecho, a la iglesia de S. Jorge ni nos acompañó).
Así que esa fue la visita del viernes. Ahora no sé si las siguientes hacerlas por mi cuenta o si contratar alguna otra.